Nicole se acostó junto a Liam, el calor de su cuerpo la envolvía. Despertó a la mañana siguiente, sus ojos se abrieron para encontrarlo todavía dormido pacíficamente. Una mezcla de satisfacción y miedo la invadió. Mientras los restos de sus sueños se desvanecían, sus traumas pasados se abrieron paso de nuevo en su conciencia. Los recuerdos de Crimson, el abuso que había sufrido, surgieron como una marea implacable. Era una parte de ella de la que no podía desprenderse, sin importar cuánto deseara poder hacerlo. La culpa corroía el corazón de Nicole cuando admitía la verdad que había estado evitando: estaba atraída por Liam. En lo más profundo de su ser, sentía un irresistible magnetismo hacia él. Pero esa misma atracción despertaba sus miedos, encendiendo una llama de duda en su interio

