Al regresar a Luna Oscura, el corazón de Nicole latía con emociones contradictorias. Ahora era su Luna, la líder de la manada, pero los recuerdos de su pasado como esclava la hacían sentir indigna de dicho papel. Sin embargo, ella mostraba una valiente fachada, decidida a ocultar su miedo e inseguridades de los demás. Al llegar al territorio de la manada, Nicole no pudo evitar sentir un nerviosismo repentino. Liam la abrazó fuertemente, ofreciéndole un apoyo silencioso mientras se dirigían a sus antiguos aposentos. Liam percibió su incomodidad y rodeó sus hombros con un brazo protector, acercándola. —Estás a salvo ahora, Nicole. Nadie te hará daño aquí. —Le aseguró, su voz llena de amor y ternura. Agradeció el consuelo de Liam, pero en lo más profundo de su ser, las heridas de su pasa

