—No sé qué está pasando contigo, Liam. No me importa un carajo el juego que estás jugando con Nicole, pero nunca te vuelvas a poner en una posición tan peligrosa. —Reprendió James. Liam gruñó, pidiéndole que cambiara su tono, pero no hizo ningún comentario. James tenía razón. Había tomado decisiones muy estúpidas e imprudentes y casi había caído en manos de sus enemigos. —¿Cómo lo supiste? —Gruñó. James resopló. —Cuando chocaste conmigo camino al bosque. Me causó mucha curiosidad tu reacción y te seguí a una gran distancia. Lo último que quería era provocarte más porque estabas furioso. Cuando me di cuenta de que probablemente tenía todo que ver con la Luna, decidí dar media vuelta y hacer algo más con mi vida. Pero noté movimiento en el bosque y me dio curiosidad. Alguien te estaba si

