Después de colgar la llamada que hiciera Peter Wilde, Akira se dirigió al dúplex de Los Sato-Nagata. Mika no lo esperaba, apenas acababan de marcar en el reloj las 7:45 am y la familia se disponía a desayunar cuando él llegó. Al ser avisados por la recepción del edificio que el joven Müller se dirigía al dúplex, Kenji se acercó a abrir la puerta, por lo que antes que tocara el timbre, el Director Sato le dio la bienvenida y lo hizo pasar. Tras preguntarle si había desayunado, y este responder negativamente, el dueño de casa lo invitó a tomar los alimentos con su familia, detalle que agradeció con una enorme sonrisa. Verlo ingresar al comedor al lado de su padre sorprendió gratamente a Mika, quien de inmediato le extendió la mano para que él la tomara, permitiendo que pueda exteriorizar s

