El amor entre Mika y Akira continuó creciendo al transcurrir el tiempo. Atrás quedaron el enoje y miedo de Kenji y el rechazo y amenazas de Kiyoshi. Ellos conocían muy bien sus sentimientos, por lo que estaban seguros que no habría nada que los pudiera separar. O al menos así creían. Sin embargo, una mala decisión te puede terminar costando la felicidad, aunque el hecho haya sucedido varios años atrás, dejando en el pasado a aquella persona que, al no ser significativa, pensaste que nunca más volverías a ver. El cuarto año, contando desde que se conoció nuestra joven pareja en la cena de bienvenida, terminó, y con ello llegó el momento de dejar las aulas del pregrado universitario. Como se lo habían propuesto, Mika y Akira repitieron los logros de sus padres, terminando en cuatro años los

