Sus ojos irradian un brillo que jamás había visto en su mirada , en sus labios se forma una sonrisa radiante . —¿Esto en enserio? —Me sujeta por las mejillas y asiento . —Si , tengo cuatro semanas de gestación —Susurró —. Lo supe ayer y quise ir hoy con la ginecóloga para estar segura. Sonríe levantándome por la cintura y me aferro a su cuello ante su abrazo de emoción, sus hermanos y Justine se acercan abrazándolo y felicitándolo. Sus ojos irradian felicidad, mucho más de la que ya haya visto ante en sus ojos . Entramos a la casa retomando asiento en la mesa , su sobrina aparece junto a su novio y Chiara , al verlo lo abraza. —¿Estás loco tío? —Musita seria —. Prometiste no meterte en líos nuevamente. —Lo siento pequeña, cuando amenazaron con lastimar a Leila lo hice sin pensar.

