PIPER UN AÑO ATRÁS —Mierda, Piper, no puedes seguir así. Apago la voz de Tamara a mis espaldas, el baño de la Universidad está vacío, las voces de un par de chicas riendo a las afueras de la entrada, se apagan cuando suena el final de alarma que anuncia el inicio de la siguiente clase. Tamara se asegura de que estemos solas, cerrando la puerta del baño con pestillo. Me estremezco al reconocer mi reflejo en el espejo, no me reconozco, mis dedos tiemblan mientras alzo la blusa, deslizándola lentamente hasta que la tela se amontona bajo mi pecho. La luz blanca e impersonal del baño, ilumina mi piel, dejando en evidencia lo que trato de ignorar. «Maldito Scott, se le fue la mano» Los moretones se extienden por mi costado como manchas de tinta sobre el papel, irregulares, algunos con t

