En el reino humano, los días habían pasado y Duncan se había mudado al palacio con Estela ―esta será tu habitación ―le dijo Estela a Duncan mostrando una habitación a lado de la de ella ―gracias ―se que no se compara a las del reino celestial, pero es lo mejor que tengo ―no te preocupes, yo no sé lo que es dormir en una habitación de algún palacio ― pero ¿cómo? ¿No que eres un príncipe? ―no quiero hablar de eso ahora ―esta bien, mandaré a que preparen la cena ―Duncan solo asintió sin contestar ―a y Duncan gracias… gracias por aceptar cuidar de mi ―sí, no hay problema ―Estela salió de la habitación, Duncan se recostó en la cama mirando hacia el techo, no podía sacar de su cabeza a Kaia por más que lo intentaba ― ¡maldito el día en que te conocí Kaia! ―decía golpeando la me

