Capítulo 6

1825 Palabras
Consejo 6: "Conviértete en su amiga y verás que será más fácil conquistarlo, aunque de por si estarás más cerca de la friendzone". —Jade despierta—Sentí como me movían de mi cama, abrí un ojo y maldije internamente a Peige. —Peige rodete, déjame dormir un ratito más—Me di media vuelta y la ignoré completamente. —Nosotras tenemos que hablar y no puedo esperar más—Dios que molesta esta chica. —¿Escuchas eso? —¿Qué cosa? —Me miró confundida. —El "Cállate que quiero dormir" que está en el aire. —Carter no me obligues a golpearte. —Suspiré. —Ten, te lo regalo—Mi hermoso dedo de en medio se levantó con total elegancia frente al rostro de mi mejor amiga. A pesar de que estaba totalmente ciega por dormir con los brazos aplastándome los ojos podía notar su cara de desagrado. Me van a dar la fleta del año, estoy segura. —Peige, me haces algo te demando—Es mejor asegurarse. —Demasiado tarde linda—La muy maldita me botó de la cama y jaló de mi cabello. —¡Hija de tu santa madre, mi cabello! —Me senté en la cama —Te pasa por tonta—Dijo sacándome la lengua. —¿Podrías decirme qué hora es por lo menos? —Son las 10:30—Dijo mostrando la pantalla de su teléfono. —¡No puedes despertarme a esta hora! —Me tape la cara con la almohada— domingo es un pecado el despertar temprano un domingo… Espera un minuto. ¿Peige?, pero si ella no estaba aquí anoche cuando yo llegué, es más dijo que estaría esperando tranquilamente en mi habitación pero no estaba, y por la casa tampoco. Ahora ella es la que me debe explicaciones. —¿Por qué te levantas de esa manera?, das miedo. —¿Dónde estuviste anoche? —¿Eh?, aquí en tu cuarto—¿me cree estúpida?  La conozco como la palma de mi mano, me está mintiendo, lo sé. Y es obvio que lo hace. Es muy fácil reconocer cuando miente Peige ya que comienza a jugar con sus manos y se remueve en su lugar como un gusano con sal. —Estas mintiendo. —No estoy mintiendo. —¿Entonces por qué te remueves como si tuvieras comezón en el trasero?, aparte mira tus manos las estas moviendo mucho y te tiemblan—Peige dejo las manos en la cama y respiro por un momento. —Anoche estuve viendo películas con Thomas. —¿¡Qué! —¡Tu no llegabas nunca y estaba sola!, él solo sintió pena por mí y me invitó a ver películas a su cuarto —¿¡Y en su cuarto!?—La miré molesta. —Sí, en su cuarto—Levanté una ceja y suspiré. —j***r, ¿no hicieron nada malo, cierto? —Peige se demoró en responder. Suspiró y me miró. —No nada malo, te lo prometo, solo fueron unas cuantas películas nada más que eso. —Haré como que te creo, sabes que odio las mentiras y sobre todo si vienen de ti, no tengo problema de que seas amiga te Tommy, pero sabes que no es de mi agrado que ustedes dos formen algo sin que yo lo sepa, se conocen de hace mucho, sé que no tengo derecho sobre ustedes, pero él es mi hermano y tú mi mejor amiga, no quiero que después los dos terminen sufriendo. ¿De acuerdo? —Peige apartó la mirada y me respondió: —De acuerdo—Peige me miró fijamente, instintivamente me sonroje—Ahora tú debes darme explicaciones ¿no crees? —¿Qué quieres saber? —Todo. —Te haré un resumen—Peige se lanzó a mi cama. —Pues habla. —Estuvimos en el parque un momento, me llevó a comer, estuvimos conversando. Sabes le gusta dibujar, sabe tocar el piano y cantar también, sin contar de que es muy bueno en la escuela, aunque eso no es sorpresa para nadie, cuando veníamos de vuelta a mi hogar recogí a un gato por el camino, por cierto, se llama Wilson. —¿Wilson, por qué Wilson? —En primer lugar, por la pelota del Náufrago, y en segundo lugar por el gato del Rubias… ahora que lo pienso él también me pregunto lo mismo. A por cierto deja interrumpirme, ya voy a terminar. —¡Uy que carácter! —Rodé los ojos y la ignoré. —Bueno como decía:  nos fuimos en silencio por el resto del camino, obvio hasta llegar a la casa, ahí él se despidió de mi con un beso en la mejilla, obvio yo me puse roja y me despedí y entre a la casa. —¿Eso es todo? —Sí, ¿Qué e esperabas? —¿Ni un abracito ni nada? —No —¿Ni un besito? —¡Que no j***r! —Que aburrido—Peige abrió mi ropero y lanzó unas cuantas prendas de vestir a mi cama—ahora levántate, que tenemos una tarde que disfrutar. —¿No me puedo quedar en pijama? —No, colócate lo que te lancé a la cama. —¿Y si digo qué no quiero vestirme así? —Te visto a la fuerza—Sabía que diría eso. —Peige, definitivamente desaparece de este planeta —Si me muriera no podrías seguir viviendo—Me sacó la lengua, vaya forma más madura de responderme. —¿Te piensas quedar mirando mientras me cambio? —Pues obvio bebé. —¡Fuera de mi cuarto! —Peige se levantó a regañadientes. —Adiós Pumba. —¡Pumba tu abuela!—Hija de su santa madre. ¿Y esto qué es?, ¿yo tenía esta ropa?. —Necesito revisar más mi closet—Me puse el pantalón cuadrillé plomo y la polera corta que me eligió Peige. La verdad no se dé adonde mierda saco tantas piletas cortas.  Dejé mi cuarto tal y como estaba, miré la cajita de Wilson, estaba durmiendo, lo tomé en brazos y bajé con él. —¿Qué es esa cosa? —Miré a Tommy que salía de la cocina con dos vasos de jugo. —Un caballo pendejo. —Que graciosa. ¿Desde cuándo qué está aquí? —Desde ayer en la noche—Esa voz. Miré hacía el sillón y ahí estaba sentado Luke con una bolsa llena de cosas. —Hola Jade. —Hola Luke, ¿Qué haces aquí?, ¿Tarde de mejores amigos? —Ahora entiendo porque Peige eligió este conjunto… ¡Gracias mejor amiga! —Principalmente sí, Pero también vine a dejarte unas cosas—Miré a Tommy, si no fuese porque tengo a Wilson en las manos estoy segura que me hubiese soltado un golpe en la cabeza. ¡Ay señor en que me metí! —¿A dejarme unas cosas, a mí? —Lo miré extrañada. —¡Esperen un minuto! —Luke y yo miramos a mi hermano, el solo se acercó a nosotros con una pequeña chispa de enfado en su rostro. —¿Cómo es qué Luke sabe que el gato está aquí desde anoche? —Pues…es una larga historia. —Simple, Ayer salí con Jade y lo recogió cuando nos veníamos de vuelta—Mordí mi labio inferior, mierda me cociné sola, me matarán. Fue un gusto chico, pero hasta aquí llegué yo. —Peige, ¿tú sabías sobre esto? —Desde la cocina mi mejor amiga le grito a Tommy lo que sería mi sentencia de muerte. —¡Claro!, ¿Qué tu no lo sabías Tommy? —Jade tú y yo hablaremos luego—Trague en seco. —Sí hermanito. —Creo que está un poco enojado. —Bueno digamos que si—¿Un poco?, este está pendejo por referirse a eso como poco—Pero volviendo al tema, ¿qué cosas viniste a dejarme? —Me senté junto al de una manera poco elegante, solo me quedo mirando de pies a cabeza. Soltó una pequeña risa. —Ten—Me tendió dos bolsas—sé que no tenías estas cosas así que las traje yo—¡Ay señor! De verdad este chico es la perfección reencarnada en un cuerpo humano, me trajo de todo para Wilson. Comida, arena, una camita que de por si está muy guapa, juguetes, pero si hasta me trajo un vestido y un trajecito, me imagino que no sabía si era macho o hembra, y por eso trajo de los dos, me trajo hasta un zampo para darle su primer baño. —¡Eres el mejor! —Le sonreí. —Muchas gracias, aunque ya lo sabía—Maldito arrogante. —Iré a dejar las cosas a mi cuarto, ¿Podrías quedarte con Wilson un momento? —Si claro. —Wilson ve con papi—El gato solo abrió los ojos y se recostó en el pecho de Luke. —¿Con papi? —¡La puta que te parió!, ya la cage de nuevo. ¿Y ahora qué le digo? —Es que como lo encontramos juntos… digamos que el necesita un padre, y que mejor que tú el chico que le trajo de todo para su estadía. —Tienes un punto a favor—Luke me sonrió y comenzó a hacerle cariño a Wilson. Tomé las bolsas y las subí a mi cuarto. —Bueno, al menos tenemos algo que nos junta, bien hecho Wilson aún no te enseño nada y ya sabes lo justo y lo necesario. —Guardé todo junto a mi televisor, bajé y antes de llegar al último escalón escuchaba a Luke hablar con Wilson, bueno más bien escuchaba a Luke hablar solo. —¿Quién es el papi más guapo de todos?, ¡si soy yo!, ¿Quién tiene a los papis más geniales del mundo?, claro que los tienes tú—Suspiré, ¿Cómo no enamorarme de él si es un encanto?. Iba a bajar para literal lanzarme arriba de él babearlo con mis besos hasta que el muy puto abrió la boca. —¿Quién tiene a la mami más loca, descuidada y rara?, ¡Tú la tienes Wilson! —me saqué mi zapatilla y se la lancé a la cara. Literal casi lo mato. Ahora entiendo todo este poder, seguiré utilizando mis zapatos como armas. —¡Maldito insensible! —Caminé hacia él, recogí mi zapato y me lo puse dignamente. —¡Mira quién habla de insensible, casi me matas de un zapatazo! —¡Te lo mereces por hablar así de mi frente a mi hijo! —¡Retráctate, es nuestro hijo! —Guardé silencio, mi rostro ardía. —Tarado—soy un tómate viviente en estos momentos, estoy tan segura como que me llamó Florentina...menos mal mi madre no me llamó de esa manera. —Tu rostro arde—Dijo entre risas logrando aumentar el color de mis mejillas. —Silencio—Me senté junto a él, solo escuché un suspiro de su parte. —En serio eres genial Jade, la persona que este contigo no pasaría penas nunca, eres una gran amiga, ósea obvio si no te molesta... ¿puedo llamarte amiga? —¡Todo se derrumbó dentro de mí, dentro de mí! —Yo también te considero un gran amigo, bueno ahora te considero oficialmente uno—Mi mini versión enamorada está inundando mi ser de lágrimas. Mentira mi amor, yo no te considero mi amigo, nunca podría verte como uno. —Lo sé, sé que es pronto pero.—Luke estiró su meñique y dijo: —Prométeme que nunca te separaras de mí. —¿A qué viene eso? —Pregunté confundida. —Solo prométeme que lo harás—Estiró su meñique hacia mí. Suspiré rendida. —Está bien, lo prometo—Juntamos nuestros meñique, el solo sonrió de la manera más hermosa que pude haberle visto antes. Al menos me considera su amiga, algo es algo. Aún que si lo pienso bien...¡Estoy más cerca de la friéndome!.  ¡Ay señor, porque soy tan imbécil!, bueno de todos modos tengo más ventaja que cualquiera, solo falta conocer más sus gustos y ¡Van! Lo hago mío. Solo espera un poco más Luke Cooper.  Que tu serás mío hermosura.
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