El viaje de los Hughes fue planeado para finales de esa misma semana, antes de darse cuenta, las maletas estaban siendo sacadas de la casa directamente al auto. Samantha Hughes supervisaba que todo estuviera en el auto. La mucama había preparado todo con anticipación para la complacencia de su señora. —¿Todo esta dentro? —Si mi señora—dijo la mujer con una delicada sonrisa para luego lanzar un vistazo rápido a las maletas. No eran demasiadas, de hecho, eran solamente dos, pues su estancia en Australia apenas seria de una hora y media. Habían tramitado los papeles de manera casi inmediata para que nada en su viaje se interpusiera y les quitara tiempo. —¿Dónde esta Trenton? —preguntó esperando ver salir a su hijo con una maleta de colgaba en su hombro. Su madre lo miró detenidamente lan

