II| CAMILLE

1150 Palabras

Cuando Reece salió de la ducha encontró su teléfono sobre la mesa, pero aquello no le pareció extraño, había estado demasiado entretenido con la ducha y el agua le había mermado cualquier sonido por lo que no lo había escuchado sonar. Alaska parecía estar ocupada en la cocina porque escuchaba algunos platos e instrumentos sonar con mucho ímpetu. La australiana estaba molesta, demasiado molesta. —¡Me niego a que sean celos! —masculló golpeando el sartén contra la estufa aun sin saber que era lo que iba a hacer con él. La alacena estaba llena de toda clase de comida, tal vez cuando abandonaran la cabaña revisarían que faltaba y lo agregarían a la cuenta, o tal vez ya habían pagado la despensa con el alto costo por la renta de la cabaña. —¿Qué pasa? Se puso pálida al escuchar una voz det

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR