Capítulo 2

2468 Palabras
Artemisa: Pasado Hace 4 años Jueves:   Al final del día, cada una hemos quedado para hacer el trabajo, yo iré a casa de Kayden, Aura hará el trabajo en su casa con Daniel, Maya hará en su casa el trabajo con Joshi, igual que Aura, y Selene irá a casa de Ashton a hacer el trabajo, igual que yo. Una vez llego a la casa de Kayden, toco el timbre, y me abre él, no es que sea una casa muy lujosa, es mas bien pequeña, pero muy cálida. -adelante- dice Kayden abriendo la puerta con un pantalón de chándal gris y una camiseta negra. Es una casa baja de una planta, con un jardín delantero, tiene 3 habitaciones y un baño, me gusta. Una vez dentro veo que hay fotos por todos lados, pero solo aparece el de pequeño y una señora, que supongo que será su madre. -Siéntate si quieres en el sofá- Dice Kayden, pero me doy cuenta de que esta justo detrás de mi, y su aliento cálido me eriza los pelos de la nuca, y sintiendo una corriente eléctrica por todo mi cuerpo. -E-esta bien- digo susurrando, Kayden está demasiado cerca de mi y eso me pone nerviosa, me empieza a latir el corazón muy rápido, tanto que parece que se me va a salir del cuerpo. Ya llevamos 1 hora y media haciendo el trabajo, estamos en el suelo sentados, uno en rente del otro con unos papeles en el medio, siento la mirada de Kayden sobre mí todo el rato y eso me pone nerviosa. Hasta que decido mirarle también, nos quedamos mirándonos los dos, cada vez que nos miramos parece que se para el tiempo y saltan chispas por todos lados. Me doy cuenta de que se ha acercado hacia mí cuando pone su palma de la mano en mi mejilla, y cierro los ojos disfrutando de esa calidez que me proporciona su mano y su cuerpo tan cerca del mío. -Eres tan hermosa...- susurra Kayden pegando su frente con la mía, abro los ojos y le miro de cerca, me encanta, es tan guapo…. Miro sus labios, son de color rosa y de un tamaño normal, ni muy gordos, ni muy finos. El se pasa la lengua por el labio inferior, de repente empieza a hacer calor aquí, subo la mirada a sus ojos y me doy cuenta de que Kayden me mira con deseo y eso hace que empiece a sentir más calor. Kayden me mira los labios rosados y gordos que tengo, me los relamo porque de repente siento que los tengo muy secos. -no me provoques…- dice Kayden con voz ronca -no podré controlarme- -¿porqué?- susurro yo mirándole a los ojos llenos de deseo. -desde el primer día que te chocaste conmigo en ese pasillo, me enamore de ti, me encantaste, eres demasiado hermosa, y cada vez que se meten contigo me entra tanta furia que me dan ganas de besarte y protegerte- dice con voz grave y muy ronca. -pues bésame ahora que…-no me deja terminar porque se lanza a besar mis labios. Movemos los labios al compás, no podemos despegarlos, parce que están hechos para encajar a la perfección, sigo el ritmo de Kayden, sus labios son tan suaves que pareces que esta en una nube. El pone una mano suya en mi nuca para profundizar el beso, si es que se puede más… Y con su otra mano me agarra de la cadera, cuando yo tomo el control de los besos y le muerdo el labio inferior, el gruñe y eso hace que me suba a horcajadas sobre él, le doy besos en el cuello y el suspira. Siento un bulto rozando mi parte íntima que esta totalmente mojada. En ese momento me doy cuenta de que a mis 17 años, aunque sea virgen me gustaría perderla con el, no le tomo mucha importancia a eso de ser virgen, pero me gustaría que fuera el primero. Me empiezo a mover sobre él, siento como crece el bulto de sus pantalones, él me aprieta un poco las caderas con sus manos y gruñe, seguimos besándonos, yo a horcajadas de el con mis manos en cuello, y el con sus manos en mi cadera, casi en mi culo. Kayden me muerde el labio inferior y empieza a darme besos y lamidas en el cuello, de repente se me escapa un gemido porque ha dado con mi punto débil, el empieza a besarme más y mas en ese punto débil entre mi cuello y mi hombro. Se me escapan pequeños gemidos y eso hace que el gruña. Empiezo a meter las manos por debajo de su camiseta rozando con mis unas su abdomen plano, pero no tan marcado, como a mi me gusta. Empiezo a besarle mientras que con mis manos le voy subiendo la camiseta hasta quitársela, pegamos nuestras frentes, estamos con los labios rojos de tantos besos y mordidas, Kayden me mira con deseo y lujuria. -Te deseo- de digo poniendo las manos en su nuca tirándole un poco del pelo mientras le doy pequeños mordiscos que hacen que se le escapen pequeños gemidos. En ese momento Kayden mete las manos dentro de la falda que llevo y roza mi humedad por encima con la punta de sus dedos, yo gimo y eso le hace gruñir, de repente aparta mis bragas y mete uno de sus dedos en mi interior caliente y mojado por él. Gimo, el me besa para callar los gemidos que brotan de lo más profundo de mí, mientras que mueve su dedo incorporando otro más, el se está tragando mis gemidos que brotan de mi garganta para ser seguidos con sus gruñidos. Siento como se me empieza a formar un nudo en mi vientre bajo, asique el acelera sus movimientos metiendo y sacando dos dedos mientras que con el pulgar deja caricias sobre mi clítoris, eso hace que acabe estallando en un orgasmo tan increíble que me hace ver puntitos blancos. Kayden saca sus dedos de mi y se los lleva a la boca para probarlos -deliciosa- dice haciendo que me ponga roja de la vergüenza bajando la cabeza. El me levanta la cabeza y me besa con rudeza -que no te de vergüenza, eres preciosa nena, vamos a mi habitación- dice Kayden con voz ronca -esto no ha acabado- Kayden me alza dejando mis piernas alrededor de sus caderas mientras que camina, siento toda su dureza en mi centro y gimo, eso hace que el empiece a restregarse contra mí, causándonos gemidos a los dos. Una ves llegamos a su cuarto, me deja sobre la cama y empieza a quitarme la camiseta y la falda, dejándome en ropa interior, se aleja poniéndose a los pies de la cama admirando mi cuerpo, me entra vergüenza e intento taparme, pero el me agarra las manos para que no lo haga. -no te tapes porque eres preciosa, me encantas, ve vuelves loco cada vez que me miras y ahora mismo me estas matando con ese cuerpo- dice con su voz ronca. Miro el bulto que tiene Kayden en los pantalones de chándal grises que lleva y me acerco para quitárselos, una vez se los ha quitado admiro su cuerpo, es hermoso, no esta ni muy musculado, ni tampoco muy flaco. Miro su bulto que ahora con el bóxer se aprecia mejor y… ¡madre mía, eso no me va a entrar!. Kayden suelta una risa ronca y se acerca para besarme, se pone sobre mi y empieza a restregarse sobre mi parte intima haciendo que los dos gimamos muy alto. -tranquila que si que te entrará, lo hare despacio- me pongo aun mar roja cuando me doy cuenta de que lo he dicho en voz alta. Me desabrocha el sujetador n***o que llevo puesto, lo lanza fuera de nuestro alcance y mira mis pezones rosados, se relame los labios mirándolos, me mira a mi y se acerca para besarme, encajamos nuestros labios como si fueran uno solo, disfrutando el uno del otro, mis pezones rozan con el pecho de Kayden y gimo, el gruñe y se separa de mis labios para besar y mordisquear mi pezón derecho mientras que con una mano da atención al izquierdo, después pasa al otro y cuando ya están lo suficiente erectos empieza a bajarme las bragas negras que llevo puestas, lo único que me queda. Una vez me quita las bragas, las lanza igual que el sujetador. Kayden se baja el bóxer y salta su m*****o sobre su estomago con las venas marcándose con su punta rosada. -mira como me pones- dice Kayden con voz ronca mientras se acaricia su m*****o. Se acerca hacia mí y se pone encima mía, me hace abrir las piernas y empieza a acariciar mi clítoris con su pulgar. Cuando se da cuenta de que tengo un lago entre las piernas gruñe. -¡j***r!, estas empapada- dice gruñendo, yo gimo. Pone su glande en mi entrada y hace un poco de presión. Mueve su glande para restregarse con mis jugos para volver a colocarse en mi entrada. -esto te va a doler un poco- dice Kayden, y antes de que pueda responder se introduce dentro de mi de una sola estocada, siento que se me ha roto algo dentro y arde, pero él se mantiene quieto para que me acostumbre a su tamaño. Kayden gruñe -j***r, estas muy apretada- dice Una vez ya me he acostumbrado a su tamaño me empiezo a mover un poco debajo de el, Kayden gruñe y empieza a salir y entrar con estocadas limpias y profundas, parece que estoy en el cielo. Los dos gemimos, Kayden me besa rudo mientras se entierra en mi una y otra vez con estocadas profunda haciendo un movimiento circular. Nota que estoy apunto de llegar al clímax, acelera las estocadas, entrando una y otra vez en mí, con una profundidad que me hace ver las estrellas. 5 estocadas mas y Kayden me lleva al cielo con un orgasmo increíble, después de 2 estocadas mas el acaba llegando después de mí, siento como dispara su semen caliente dentro de mí, no para de expulsarlo, siento como llena todo mi interior, después de unos segundos sale de mí y se tumba a mi lado, dándome un beso. -ha sido increíble- dice Kayden, está todo sudado, gotas de sudor le caen de la frente. Yo estoy todavía temblando por el orgasmo que me provocó, el se da cuenta de que todavía sigo temblando y le sale una risa bajita. Yo le miro -podemos repetir- digo, me ha encantado tanto que quiero repetir todas las veces que podamos. Kayden me mira con una sonrisa en la cara y con un brillo en los ojos. -vaya, asique a ti también te ha gustado- me pongo roja de la vergüenza, Kayden se me acerca y junta nuestros labios -todas las veces que quieres, nena, contigo no me canso nunca- Así repetimos 3 veces más, hasta que llegó la hora de irme a mi casa, recogí mis cosas para marcharme, el trabajo acabado de deportes se lo quedó el, dijo que el lo entregaba el próximo día. Cuando estaba andando hacia la puerta de salida Kayden me llamó. -Hermosa- dice. Me doy la vuelta -se te olvidan las bragas- me doy cuenta de que está enseñándome mis bragas, las tiene en la mano, y tiene una sonrisa hermosa en la cara. Me acerco con la cara roja de vergüenza y las intento coger, pero el me agarra de la mano y me pega a el. -para que te devuelva las bragas me tienes que dar un beso de despedida- dice sonriéndome. Me acerco a el, le doy un pico e intento coger las bragas, pero el es mas rápido y me las aparta para que no las coja. -no, no, eso no es un beso de despedida- me agarra de la cadera y junta nuestros labios en un beso increíble, el me pide paso a mi boca y yo se lo concedo, nuestras lenguas bailan mientras el me agarra del culo, una vez nos separamos, me da mis bragas con una risa ronca. -eso si que es un beso de despedida- dice lamiéndose los labios -hasta mañana nena- me dice mientras me da una palmada en el culo. Salgo de su casa roja de vergüenza, todavía no me lo creo. Acabo de perder mi flor con el amor de mi vida. Cuando llego a casa son las 2 de la madrugada, pero mis 3 amigas me están esperando sentadas en mi cama. Una ves me he cambiado, me siento en la cama con una sonrisa en la cara. -Uy, aquí huele a sexo y yo no he sido- dice Aura con una voz de niña pequeña y una sonrisa de oreja a oreja. Yo me pongo roja. -Venga dilo, pero ya nos lo imaginamos- dice Maya. Y yo me pongo aún más roja. -Ya no soy virgen- digo rápidamente. Las chicas se miran entre ellas y se quedan calladas con una sonrisa en la cara. De repente empiezan a chillar de emoción, tanta que tengo que callarlas lanzándoles un cojín. -Chicas- digo -son las 2 de la madrugada- Menos mal que estamos solas en mi casa. Vivimos las 4 en el mismo edificio, mis padres son los dueños del edificio, ellos son unos abogados muy famosos internacionalmente, además mi madre, aparte de ser abogada como mi padre, es modelo curvy, también conocida internacionalmente. El edificio en el que vivimos tiene 6 plantas, y cada planta tiene una casa, son unos pisos muy amplios, cada uno con 4 habitaciones, cado una de nosotras tiene una casa en un piso. Maya tiene el primer piso, Selene el segundo piso, Aura el tercer piso y yo estoy en el cuarto, el quinto piso es un jardín al aire libre con piscina que se asoma por los lados del edificio. Y luego mis padres viven en el sexto piso, es un pent-house de dos plantas con 6 habitaciones y 4 baños. El garaje esta en el sótano, tiene 2 plantas y una disponibilidad para 30 coches, con plazas amplias, la verdad es que no está mal donde vivimos. -chicas- dice Selene, vuelvo en si cuando la oigo -yo también tengo que deciros una cosa- comenta nerviosa. -ya se lo que viene- dice Maya, ella es como adivina y tiene una gran intuición. -yo tampoco soy virgen- dice Selene. Todas nos ponemos a chillar -vale, vale que no es para tanto- dice Selene. -¿con Ashton a que si?- dice Aura. Selene se pone roja de la vergüenza. -si- confirma Maya. Después de hablar un poco hasta las 3 de la madrugada nos quedamos dormidas en mi cama King Sice.
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