POV. DE HENRY. El dolor es realmente sofocante, a pesar de que siento el calor reconfortante de las manos de Albert sobre las mías, pero la ira es más grande. —¿Hace cuanto? —le pregunto y no responde—. Albert —demando con seriedad. —La mantuvo encerrada por unos dos o 3 días, perdí la cuenta cuando despertaste y esta mañana sus doncellas me comunicaron que no regreso hace dos noches de los jardines, más específicamente del laberinto real. —¡¿Qué?! —mis ojos casi se salen de mis cuencas—. Ese hijo de... —Henry, debes reposar, apenas te estás recuperando... —¡Me importa una mierda! ¡Se los prometí, no puedo dejar que... —No vas a poder cumplir tu promesa si estás tan débil y enfermo. Además la corte es un caos, la semana que impuso Allieth sobre la mercancía de los Bovary se cumple

