POV. DE MAX. Sus manos están acariciando la pequeña cabeza del bebé que acaba de nacer, es una maraña de sonrisas y felicitaciones. Estoy tan absorto en cada uno de sus movimientos que no me percato de que a mis espaldas está Samantha. —¿Cuando piensa irse? —la pregunta está formulada desde la rabia. —No tengo idea. —Pero sabes que tiene que irse, ¿verdad? —da un paso al frente y la puedo ver de reojo. —¿Por qué? —la pregunta es más para mí, claro que se que debe irse y regresar a interpretar el perfecto papel que está haciendo para reemplazar a su hermana, pero me he permitido ser muy envidioso durante toda esta semana con ella a mi lado. —Ella no pertenece a un lugar como este —las palabras de mi amiga, me toman por sorpresa y bailan en mi cabeza al son de la duda. Vuelvo mi at

