—Gracias —agradezco a pesar de que no quería cooperar. Fue algo hipócrita, pero bueno, la tolero por Agustín. —¿Querés que te esperemos? —me pregunta mi mejor amigo. Yo veo a Lourdes quién parece salirle humo por las orejas de la furia y hago una mueca. —Nah, mejor váyanse, no sé cuánto me tardaré. —Vale, entonces hablamos mañana. —Dale bro. Me despido de él con una chocada de manos y de Lourdes m pido de lejos con un gesto con la cabeza. Guardo las cosas de Sam y mías en el auto, y luego voy a buscarla en el auto, no es que estuviese lejos, pero creo que sería bueno aproximar el auto. Entro al club y pido una cerveza en el bar porque si no consumes algo, te sacan, no sé como llevaran la cuenta, pero me parece un excelente control, de igual forma, sacar a alguien es poco co

