POV Luna Cuando despierto, siento un ligero peso entre mis piernas. Algo se mueve con mucha energía, pues apenas hago un movimiento, sube por mi cuerpo hasta llegar a mi cara y comienza a lamerme las mejillas y la nariz. —Sí, estoy despierta, señor B —respondo entre carcajadas mientras él no deja de lamerme. Al sentarme, bostezo ligeramente y volteo hacia mi lado. Mi celular reposa sobre la mesita de noche. Lo tomo y noto que aún no ha sonado la alarma. —Eres más eficiente que el despertador —le digo a mi pequeño amiguito, quien se echa de espaldas y me muestra su pancita—. Creo que Víctor tenía razón, siempre tienes hambre… Pero eso lo solucionaremos ahora. Tomándolo entre mis manos, aparto las sábanas y me pongo de pie. Me acerco a la puerta con cautela. Víctor aún duerme, así que,

