Cuando la vio en esa cama enseguida sintió que la amaba con toda su vida. Inocente de todo el mal que los arraso tanto a él como a Alina, pero ahí estaba ella, hermosa, con el mismo color de cabello a su madre, sus labios carnosos y los ojos cafés como los de él, pero realmente era muy impresionante el parecido a su difunta tía Michelle. Él no pudo evitar emocionarse, porque la había deseado tanto y se odiaba por no haber vivido sus primeros pasos y cuando dijo su primer palabra. Se odiaba por haberle faltado las noches en las que alguna pesadilla la despertó entre lágrimas y muy asustada, cuando el mío la invadió pro completo y necesito el abrazo de su padre, no estuvo. No estuvo para secar sus lágrimas, no estuvo para tomar su mano y caminar, para llevarla el primer día de clases al jar

