Había pasado un mes desde que Marco había viajado a Buenos Aires para buscar a Alex y ahora lo vería volver, con aquella parte de su alma, que se robó hacía doce años atrás. Cuando Alina vio bajar del taxi, con los bolsos a Marco y seguidamente a Alex, una emoción ensanchó su corazón y todo ocurrió en cámara lenta. Ella sabía que Marco si volvía a Italia, lo iría hacer con su hermano y verlo allí parado y recordar todos esos momentos juntos sentir que aquello que le faltaba de pronto se completaba. - ¡Alex! – dijo a todo pulmón Alina, tomando de sorpresa a Lara quién estaba de espaldas en recepción del hospital, a escasos metros de la puerta de acceso. - Alex. – musitó y sintió que se caía, pero Thomas la agarró de la cintura y sus lágrimas no tardaron en aparecer.

