Hanna Hice que se sentara, para poder servirle la comida, la verdad no tengo claro si me quedo bien, lo que sí tengo claro es que cada vez más, ese hombre saca diferentes facetas de mi. Él me mira con sus labios juntos y ocultando una sonrisa, arrugué las cejas. —¿Todo bien? —Cruzo mis brazos. —Nada, solo que jamás esperaba esto. Eres muy romántica. —Sonrió por lo que dijo—. Creo que tus mejores talentos son los postres y la actuación, la próxima yo cocino. —Le lancé el trapo que tenía en las manos—. ¡Es una broma! —A mi no me parece nada gracioso, ¿En verdad lo hice tan mal? —Él niega y me sienta en sus piernas. —No hay nada que hagas mal, si hubiese algo en particular yo te ayudaría a perfeccionarlo. —Me guiñó el ojo para luego darme un sutil beso—. Siéntate y comemos algo, pode

