Otro día en el paraíso, la última semana había sido cómo estar en un sueño maravilloso, despertaba todas las mañanas con Jordi a mi lado y hacíamos el amor antes de ir a trabajar, desayunábamos juntos y luego me llevaba hasta el hotel y hoy no había sido la excepción pase una mañana encantadora junto a ese hermoso morenito que me volvía loca. - ¡Buenos días! - dije al encontrarme con Vane en la puerta.- - Ey! Buenos días - respondió ella - Alguien se ve radiante está mañana, me preguntó cual será el motivo - agregó maliciosa. . Había encontrado en Vane una amiga leal y tenía mi confianza, algo que no se lograba fácilmente, pero ella habia sabido ganarsela. Es curioso porque siempre creí que en este tipo de puestos de trabajo no se hacían amistades y todo era competencia ¡Pero qué equ

