Llegó el día y mis ganas de no ir a ese viaje eran inmensas, quería buscar a Mateo pero sabía que no estaría en el hospital por la mañana, intento volver a llamarlo pero nuevamente su buzón de voz resonaba en mi oído, odiaba el hecho de no haber anotado alguna vez el teléfono de su amigo, jamás creí necesario, sin duda él sabría donde se encontraba aunque tal vez no vaya a decirme su paradero, la manera en que se alejó era evidente que estaba dolido, molesto, y no lo culpo... en verdad soy el peor novio, el merecedor de aquel golpe. - ¡¡Mateo!! No quiero un tiempo... te quiero a ti... aquí conmigo... - Me rehusaba a esa idea. Pensando en ello decido llamar a Jacob. ?.... ?.... ?- ¿Sergio? ¿Qué sucede? - Su voz sonaba aún somnoliento. ?- Jacob no podré ir a San Lorenzo... ?- ¿Qué? ¿Po

