Lo que más presente estuvo en la caminata a la plaza, eran las risas incontenibles de todas nosotras, la timidez de Eli junto a lo extrovertidas que éramos nosotras juntas. Alexandra sacó su celular y accedió a internet, ¿Para que? Ni idea...
— ¿Te llegó wifi aquí?— Pregunté curiosa.
— Sí— Dijo alegre— voy a revisar planeta fanfic...
Seguimos caminando, riendo mientras disfrutábamos el paseo, Elizabeth estaba atrás de todas nosotras. Yo me detuve y la miré a los ojos. No quiero que se sienta excluida, quiero más bien que se sienta cómoda con mis amigas, que todas nos llevemos bien, pero lo que mas quiero es que Eli me necesite ahí para ella.
— Eli, ¡Vente!— Le sugerí tendiéndole mi mano con una acogedora sonrisa, ella me concedió una tierna mirada, como si yo fuese su esperanza para algo... Ella parecía tan angelical pero a la vez era tan demoníaca. Ella elevó su mano tiernamente hasta juntarla con la mía, sus ojos brillaron intensamente, su pulso se alteró un poco, una sonrisa temblorosa se formó en su semi-sonrojado rostro, este combinaba con sus cabellos rosados, comenzamos a dar algunos pasos tiernamente, lentamente... Las chicas al ver que íbamos muy atrás de ellas se detuvieron, observo a Eli, su mirada era tan inocente, aquellos ojos grandes y oscuros brillaban tanto como el firmamento, realmente me sentía tan inocente cuando la veía a ella tan radiante, me da una sonrisa temblorosa una vez más, yo se la devuelvo esta vez, nos quedamos sonriéndonos ahí, este momento nada podría arruinarlo... De repente veo a Alexandra dar saltos descontroladamente alegres, gritos desenfrenados en alegría. Finalmente veo su respuesta.
— ¡Va a ser la tercera temporada de junjou romantica!— Exclamó gritando.
Estuve por un momento tentada a dar brincos, de soltar a Eli... Se trataba de mi anime favorito ¡Además de eso, se trataba de un Yaoi! Pero también se trataba de Eli, la chica de la que estoy enamorada.
Sujeté la otra mano de Eli, comencé a dar brincos mirándola, frente a ella. Veo como frunce el ceño poco a poco.
— ¡Eli por fin la tercera temporada! He estado esperando tanto esto... No tanto como espero que Onodera le diga a Takano "te amo" ¡Pero sí he esperado por la tercera temporada de junjou! Soy tan feliz Eli que podría llorar justo ahora, todas las lágrimas que derramé por hybrid child antes de lo de Kuroda serían recompensadas... ¡Soy tan!— Un poderoso golpe me interrumpió, dejándome en el suelo— I-taai...— Protesté "duele" en serio.
— ¡No me involucres en esas cosas! Soy yurista, no fujoshi.
— Pues yo puedo ver ambos ¡Tú también deberías Eli!
— ¿Vez yuri?— Preguntaron todas las chicas, al mismo tiempo que Eli— ¿No serás lesbiana?
Me sonrojé de inmediato con esa pregunta.
— C.. ¡Claro que no! B.. ¡Baka!— oculté mi roja cara con mis cabellos marrones, aunque creo que sí soy... Porque Eli es una chica, yo también lo soy... Y estoy enamorada de ella.
Todas se rieron de mí.
— ¿Un fundashi es gay?— Pregunté sabia.
— La mayoría, honestamente... Sería más fácil decir que todos, ¡Los gays tienen que invadir el mundo!— Soltó con un tono de ligero ego Micaela.
Finalmente llegamos a una plaza donde todas nos sentamos, Eli se sentó a mi lado. Todas mis amigas bromeaban, sin embargo sólo podía estar pendiente de la belleza de ella. De Eli, no podía dejar de ver su delgado rostro, sus delgadas facciones, ella era tan blanca, sus labios tan rosados, tan carnales, delgados pero carnales... Sentí esa hambrienta sensación de besarla, sin embargo la ignoré, seguí estudiándola. Su ceño no estaba fruncido, a pesar de que acababa de golpearme, ella estaba calmada. Sus ojos eran grandes y oscuros.
— ¿Amelia? Nyaa ¡Está en Jupiter!— Exclamó Victoria mirándome con aquellos ojos azules.
— Oh, ¡Victoria! Bueno...
— Estábamos hablando de cómo irá a ser el lemon en la tercera temporada...
— ¿Y si lo censuran más que en la segunda temporada? Junjou incluso en la primera temporada está muy censurado ¡Hay que ver el manga!
— Es cierto... Ustedes hablan de junjou, yo hablo de Viewfinder ¡Dijeron que subirían un OVA nuevo!
— Pervertida...— Me criticó Micaela— Sólo piensas en perversión.
— ¡Y quien habla!— Se burló Gabriela— La que espera que todos los Yaois sean estilo sensitive.
— ¡Quiero ver porno gay sin censura en manga!— Exclamó Micaela abriendo los brazos, diciendo aquello tan libremente, vimos como todos miraban hacia donde estábamos nosotras.
Nunca falta la amiga pervertida.
— ¿Y tú Elizabeth?— Dijo Alexandra.
— Me gusta el yuri— Dijo con un tono ligeramente enojado— Pero, de Yaoi vi Tight Rope.
— ¿Y qué te pareció?— Preguntó Gabriela.
— Gracioso— Se rió ella— ¡NAAO, NAAO, NAAO!— Remedó a Ryu. Todas nos reimos de ese momento.
— ¡Yo de ese quiero ver el manga!— Dijo Victoria.
— ¿Esperas encontrar hard?— Presumí con toda la razón— Admítelo, todas las fujoshis vemos manga Yaoi por el hard. Al menos yo lo hago... Y me gusta.
— Sí, claro que espero encontrar hard.
— También vi love stage— Confesó Elizabeth. Ella es una pequeña fujoshi— vi los primeros capítulos, pero la censura es peor que cualquier censura que haya visto.
— ¡Censura de algodón de azúcar y pitufo!— Critiqué— Pero lo que importa es la trama, no el hard, Love stage es un anime muy gracioso, muy tierno e inocente, tiene partes muy buenas que valen la pena, como cuando Izumi deja de lado a Lala Lulu, cuando se da cuenta de su amor por Ryouma. Es increíble.
Micaela me miró con un rostro confirmador y dubitativo.
— ¿En serio crees que yo me coma ese cuento? A ti te gusta es el hard contra el muro, contra la mesa, en el carro, en la ducha y en todos lados...
— A todas nos gusta eso...
— A mí no— Dijo ella— No me gusta el hard, me gusta el yuri inocente...
— Es que hard yuri no hay muchos— gran mentira de Gabriela.
Bueno Eli también mintió, pero ese es su secreto, que ella cuando ve hard se excita. Es muy vergonzoso verla así. No sé qué haría si volviese a verla... Creo que soy pasiva, porque si fuese activa, quizá habría saciado todo su placer, aunque está bien dejarla quieta, ni me imagino la gran paliza que me daría si intento hacerle ese tipo de cosas...
No debería pensar tantas cosas pervertidas, puede que sea así de inocente, pero el ver Yaoi me hace ser pervertida por naturaleza, me hace tener un lado puro y un lado perverso, donde más que imaginarme todas las cosas pervertidas, podría hacerlas si tuviera una oportunidad, pero no dejaré salir ese yo, no quiero hacerle daño a Elizabeth, no quisiera causarle ningún tipo de mal nunca, no quiero que sufra, me imagino que eso debe doler... Y yo no, yo no... No podría hacerle algo así a ella.
No la haría sufrir de ese modo.
Solo de pensar que ella podría terminar como "Ayase" que sufría mucho, y hasta se traumó por ser violado, o como Taki al principio cuando Klaus lo viola. O como Akihito... No, él no sufre, no después de la primera vez, cuando Fei Long lo viola él disfruta, bueno ese no es el punto. No quiero que mi Eli pase por algo así. Yo sólo pienso en darle cariño, ser amorosa, dulce, cariñosa, en sacarle sonrisas, no lágrimas.
— Elizabeth, tú que vez yuri— dijo Victoria— ¿Eres lesbiana?
Elizabeth se sonrojó, se vio muy sorprendida ante esa pregunta.
— Yo sí lo soy— Dijo Gabriela para que ella entrara en confianza— Las mujeres son la cosa más bella y perfecta que creó Dios. Es imposible no enamorarse de una mujer...
— Sí...— Confesó. Fue sorprendente.
— ¿Y te gusta alguien?— Preguntó Gabriela— A mí sí, ya se lo dije ¡Me gusta Victoria!
Victoria se sonrojó al escuchar eso. Comenzó a negar con la cabeza.
— Sí...
— ¿Quién?— Dijo Victoria...
— Es un secreto...
— ¿Amelia sabrá?— Dijo Gabriela, malvada amiga en serio.
— ¿Por qué lo sabría?— En realidad, tengo miedo de saber que a ella le gusta alguien, que no soy yo.
— Ella no va a decirlo...— dije protegiéndome más a mí misma que a ella. Sufriría mucho si tuviese esa posibilidad hecha realidad...
— Está bien— dijo Victoria— no insistiremos más...
Qué alivio sentí en ese momento con esa noticia, no podía sentirme mas tranquila.
Las chicas en la plaza son lo máximo, hablamos de Yaoi y yuri, hablamos de otros animes, compramos recuerdos de este día.
Un señor pasó. Estaba vendiendo cintillos, obviamente a todas nos llamó la atención... Tenía cintillos ¡Con orejas de gato! Las quiero... Y quiero ver a Eli con unas orejas así.
-¡vamos a tomarnos una foto todas con las orejas!— sugirió Alexandra a lo cual todas asentimos. Al darnos cuenta, todas teníamos nuestro cintillo con orejas de gato... Pero Elizabeth estaba sonrojada por completo.
— ¿Por qué Elizabeth está tan sonrojada?— preguntó Victoria curiosa.
— No usaré orejas de gato... Me rehusó— fue todo lo que Eli dijo.
Segundos después todas posábamos para la foto haciendo una pose de neko... Elizabeth estaba sonrojada, parecía una neko tan pasiva... Decidimos otra foto... Volvimos a posar como nekos... Pero esta vez cuando vimos la foto Eli estaba mordiendo furica las orejas de gato, siempre tan rebelde e impulsiva, ella en cuanto vio la foto fruncio el ceño furica. Luego todas reímos... Incluso ella.
— Waa esas orejitas te quedan kawaii— soltó Micaela.
-¿Por qué las mordiste en vez de posar como neko?
— Porque NO me gusta como me quedan, NO soy una neko...
-Es cierto— dije en defensa de Eli, pero a la vez para marcar lo que es mío— ella no es una neko... Ella es MI Chica agridulce...— las chicas me miraron sorprendida, Eli me miró ofendida y avergonzada... Predije que ella me golpearía por eso... Pero en lugar de golpearme me lanzó su cintillo furica.
— ¡NO SOY TU CHICA AGRIDULCE!— me gruñó, le di una sonrisa victoriosa porque es obvio que el a es mi Chica agridulce.
— Sí lo eres...
— ¡QUE NO SOY AMARGADA!
— ¡Waaaa! Kawaiii...— dijo Alexandra al vernos— hacen hermosa pareja... ¡Haganse novias!
— ¡¿Haa?! Oye Alexandra, ¿Sabes que a Eli le gusta alguien y que... A mí también?
-¿Y ese alguien les corresponde?— Preguntó Micaela.
Ambas guardamos silencio por un momento, justo ahí decidí responder.
Eli respondió al mismo tiempo que yo:
-No lo sé.
...
Veía las fotos, todas las tenemos porque las pasamos por bluetooth. Incluso Eli las tiene porque la convencí. Me reí al ver la expresión de Eli, ella era maravillosa sin importar cuán molesta estuviese, justo ahora veníamos tomadas de las manos, ella tenia una expresión ligeramente feliz. Su ceño lucía muy fruncido, quería quitarle esa expresión de encima, quiero verla sonreír, nyuu. Voltee hacia ella y silábicamente pronuncié su nombre, sólo su nombre.
— Elizabeth...— ella me miro sorprendida, no por llamarla por su nombre, sino por el no típico tono que usé de la nada... Ambas dejamos de caminar. Su mirada era de no saber que esperar de mí. Yo tampoco sabía que esperar de mí misma.
Comencé a acercarme lentamente a ella, fue instintivamente inevitable. Abrí mis labios, acaricié su rostro suavemente con mi mano el cual encajaba a la perfección. Sus mejillas formaron ese característico carmesí de sus mejillas. Ella rompió el silencio de la nada.
— Amelia ¿Qué crees que estas a punto de?...— Sus ojos comenzaron a cerrarse ligeramente, sentía su entrecortada respiración, a pesar de que no estuve tan cerca, ahí estaba mi corazón latiendo frenéticamente por ella, podía sentir sus mejillas arder, con mi mano en su rostro sentía sus latidos igual de frenéticos, fruncí ligeramente mis labios, y besé cariñosamente su mejilla, la que no estaba cubierta por mi mano.
En el camino de vuelta a casa, estuve a punto de besar a Elizabeth. Separé mis labios de su mejilla, sus ojos ardían, ellos me miraban fogosamente. ¿Era posible haber yo, una chica inocente, haber prendido a otra chica, y haberla vuelto tan sumisa siendo ella tan feroz como un león? Parecía que sí lo era... Tenia que evadir lo que acababa de hacer como sea, no se me ocurría nada así que actuaría por instinto.
— Me quedo aquí...— Le dije con ese mismo tono... Ella me miró como si esruviese decepcionada, como si hubieseesperado algo mas— adios... Eli.
Ella no dijo nada, solo la vi quedarse quieta e inmovil por lo que estuve a punto de hacer.
Estaba lejos de casa, pero necesito caminar un poco para despejar la mente.