Espero que esta bata de cera lo conquiste , o quizás lo qué hay abajo. Labios rojos. Bata de cera. Lencería negra y sexy. Cabello peinado. Mirada lujuriosa. Zapatillas altas para que mis piernas se vean más sexy. ¡Perfecto!, tengo todo bajo control. "Okey, Lea, tú puedes". Me armo de valor, y toco la puerta de la habitación de Santiago. —¡Entra!— abro la puerta, y me encuentro con un Santiago bastante concentrado en su iPad. —Guapodioso...— digo en un tono sexy, o eso intento. Me acerco hacia él, y le beso el cuello. —¿Qué haces, bebé?— me pregunta confundido, pero yo no respondo, y sólo le quito su iPad para que se fije en mi. —Quiero pedirte algo. Santiago levanta la cabeza, y se queda embobado mientras escanea todo mi cuerpo con su mirada lujuriosa que lo hace ver tan sexy

