Narra Alejandro. Tengo que confesar que honestamente no me podía concentra en absolutamente en nada, solo pensaba en lo que le había sucedido a Valeria.m Después de estar encerrado sin hacer nada amén el despacho, decidí regresar a mi habitación. Entro en silencio, trato que mis pasos no se escuchen. Al acercarme veo que Valeria está temblando. Me acerco rápidamente sin importar el ruido que haga, toco la frente de Valeria y me doy cuenta que esta ardiendo en fiebre. Rápidamente quito la sábana de su cuerpo, la tomo entre mis brazos, salgo muy rápido de la habitación, me encuentro con mi hermana quien sin decir nada me sigue. Rápidamente colocó a Valeria en la parte de atrás del vehículo, Amaya se sube también, trató de mantener la calma. Mientras iba manejando recordé aquel accide

