Narra Valeria. Habían pasado unos días desde que Flor estaba aún en cama, parecía ser que estaría todo el resto del embarazo en cama. Hice que esta situación me afectara lo menos posible, así que, ni siquiera cruzaba por el camino que conducía q esa habitación, lo mejor era guardar distancia. Últimamente he notado unos cambios extraños en mi cuerpo, siento que el vientre está un poco más grande, lo cual me asusta porque no se la razón. Quizás estoy comiendo demasiado por la emoción de estar con mi esposo, o realmente no lo sé, no tengo idea de lo que pueda ser. Hoy en la noche he recibido la visita de mi amiga Paola, así que, después de cenar junto a los demás, ella y yo fuimos a mi habitación mientras Alejandro resolvía algunos pendientes en su despacho. —Amiga veo que ustedes están

