Daven ya no se creía más el cuento de que el chico rubio no tuviera nada que ver en la vida de Ally, por eso, quería averiguar de primera mano qué sentía ella por él. Iba conduciendo hacia el trabajo por primera vez en una semana, pero no se sentía mal por ello, sino todo lo contrario. Se sentía un poco más descansado, sin tanto estrés como el que venía viviendo desde hacía tiempo con el caso de quedar en banca rota. Por suerte, nada malo sucedió con el capital, pero la lucha para llegar a conseguirlo de nuevo fue demasiado dura. Nos se imaginaba estar allí en otro continente junto a los chicos, viviendo todo lo que le informaron que vieron. Un escalofrío le recorría entero al solo pensar en algo así, pero quitó lo malo de su mente en un segundo al saber que hablaría con la castaña, qui

