Cuando llegamos a donde mis padres ya casi atardecía, mi padre le mostraba a Erik como encender una fogata para asar carne, Ciro y mamá estaban muy entrados en su plática imagine quien era el tema de conversación y Marisol sentada en una silla. Sacudió su mano en señal de saludo. - Hola - saludé alegre. - ¿Disfrutaron de su paseo? - preguntó mamá. - Si, le mostré a Ernesto la laguna a la que Ciro y yo íbamos cuando éramos pequeños. A papá le gustaban mucho las fogatas, por lo que había mandado construir una palapa especial para pasar tiempo en familia disfrutando de cocinar carne, beber tragos y platicar al calor del fuego. Me senté cerca de la gran mesa de madera que mamá había enviado ubicar en el centro de la palapa para cenar. Ernesto en cambio se acercó a papá y a E

