21 de Junio En algún lugar Ythan y yo vamos con un rumbo trazado, uno muy claro para Ythan, aunque yo sigo sin saber a dónde vamos; él no me lo ha dicho, yo tampoco he preguntado. Y aunque me lo dijese seguiría perdida. Mi familia, mi mundo entero se va quedando cada vez más atrás con cada kilometro que avanzamos. Mi abuela recordó guardar mi diario y releyendo sus hojas los siento más cerca de mí. El camino no ha sido fácil. La primera noche, cuando cayó sobre mí la comprensión de todo lo que había pasado, comencé a llorar y no pude parar. Ythan atendió todas mis heridas físicas, pero con cada cuidado que él me daba, y que no lo hacía mi mamá o mi abuela, una nueva herida aparecía en mi corazón; y esas aún están intactas; esas aún no las he podido sanar. Nos mantuvimos en caminos alte
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


