Golpeo su pecho en cuanto está frente a mi y le grito molesta. - ¡Tu no! No puedes ser eso, ni tú ni yo nos volveremos a enredar, no puedes acercarte así. - Él toma mis manos y sonríe cual demonio ganando un alma. - ¿Eso es todo lo que puedes decir? ¿Crees que no puedo volver a tomarte como aquella noche? - Su mano toma la mía y la presiona en su entrepierna, un calor demasiado elevado me recorre cuando hace eso, ya que puedo notar que está tan afectado como yo, su m*****o grande y duro me deja sin aliento. Dios, me voy a ir al infierno por esto pero no puedo evitarlo. A la mierda, bajo sobre mis rodillas y desabrocho su pantalón. - ¡¿Que haces?! - Dice un Mark casi tembloroso. Esto no puede ser mejor. Lo tengo en mis manos justo como lo quería, él me quiso cazar pero terminó cazado.

