Después de que las disculpas fueran entregadas al chef, procedieron a sentarse en el comedor, el cual había sido limpiado rápidamente por las sirvientas, dando paso a que pudieran comenzar a hablar sobre los preparativos del festival, en el que el reino apoyaría sorpresivamente. ―Como te comenté, sé que no me corresponde en esta ocasión el apoyar en su festival, pero realmente estamos en deuda con el reino de Busan por el apoyo que nos brindaron el año anterior en nuestro propio festival, ya que como recuerda, las cosas se salieron un poco de control―dijo con una sonrisa el rey Choi mientras daba una probada a la comida, suspirando encantado cuando el delicioso sabor invadió sus papilas gustativas, no comprendiendo en absoluto el comportamiento de sus hijos sobre la comida. ―Claro que lo

