Como ya es costumbre, Fausto recoge a Amanda y sus amigas para dejarlas en el trabajo, ha paso casi una semana desde que comenzó con la rutina, por su puesto, las chicas están encantadas con tener a alguien que las recoja en la puerta de la casa y las traslade al instituto. Los días en el trabajo han transcurrido de manera tranquila, Amanda ha comenzado a diseñar su propuesta de colaboración entre el instituto de arte e historia de Argentina y el instituto de antropología e historia de México, la idea de presentar una propuesta le entusiasma; aunque la mejor parte del día es salir del instituto y encontrar a Fausto recargado de su camioneta esperando por ella, ninguno de los días anteriores lo han planeado, él nisiquiera le avisa que la recogerá pero lleva haciéndolo todos los días y aunq

