La semana pasó en un abrir y cerrar de ojos, las tarjetas fueron entregadas y devueltas con la confirmación de presentarse al evento. Elena había estado trabajando con Jeda sobre este proyecto, primero había sido como su salvavidas por el momento difícil que atravesaba y ahora que finalmente vería la luz y en su situación actual lo miraba con otros ojos, era una oportunidad para emprender su propia cadena de tiendas, incluso había estado pensando en montar su propio taller de costura y diseño, pero eso sería mas adelante, cuando el bebé naciera y André pudiera recuperar la vista, porque algo dentro de su corazón le gritaba que sucedería. —¿Estás lista? —preguntó Jeda al verla caminar de un lado a otro. —Sí, pero temo el encuentro de André con mis padres —dijo viendo a Jeda fijamente, ni

