Mía

1752 Palabras

¿Qué demonios hago ahora? Fue una muy mala idea haber bloqueado a Paúl. Sobre todo, en estas circunstancias. Observo el rostro transfigurado por el deseo de la mujer que tengo debajo de mi cuerpo. Maldición. Se suponía que mi intención era evitar que él me usara para poder acostarse con su mujer, sin embargo, no tomé en consideración el hecho de que ahora me encuentro atrapado entre sus piernas. Juro por Dios que solo quiero alejarme de esto, antes de que todo se salga de control. Una cosa es saber que he sido poseído por el alma de un hijo de puta que, quiere librarse de mí a toda costa para quedarse con su familia, pero otra es pretender que yo quiera aceptar hacer el papel de segundón. Por supuesto, Priscilla es una mujer atractiva y hermosa. Me estuve mintiendo a mí mismo todas las

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR