POV Edgar No sé qué carajo me está pasando. Sé que no está bien decirle las cosas así a Natalia, pero no me deja de otra. No quiere entender que me repatea saber que otros pendejos andan revoloteando tras ella. Si ella sabe las intenciones que tienen, ¿por qué no pinta su raya? Ella es mía, y de alguna manera se lo voy a hacer entender a esa bola de pendejos. […] Silvia cierra la biblioteca, y se despide de mi con un beso en la mejilla. Miro el celular, pero no hay mensajes de ella. Me encamino al apartamento para ver cómo sigue. No me abre, supongo que no está o sigue enojada. Me regreso al barrio, y me encuentro con Karla y Ricardo atrás del museo. ―Hey, Edgar ―saluda Ricardo. —¿Saben dónde está Nata? —En su apartamento, supongo, ¿no? —No abre. —Igual y anda con Abel ―dice Kar

