POV Natalia —Buenos días, Gatita. ¿Estás mejor? —pregunta en cuanto despierta. Pero no le respondo; ni siquiera pude dormir y me quedé en la ventana toda la noche—. Dormí muy a gusto. Lo de anoche se sintió bien, ¿no crees? Ya deberías de dejar pensar tanto las cosas y deberíamos vivir juntos. A parte, ya pasaron varios meses. No le respondo nada, sigo mirando por la ventana. Minutos después él se viste y se acerca a mí. Yo sigo en silencio sin decir nada. ―Ya me voy ―avisa, pero sigo sin mirarlo, y entonces me sujeta por la barbilla para hacer que lo mire y me besa. Lo miro con resentimiento aguantando las ganas de llorar. Me sonríe y se va. En cuanto cierra la puerta, dejo caer las lágrimas y me voy al baño para dejar caer el agua sobre mi cuerpo esperando borrar sus caricias.

