Miguel. —Miguel... Hijo... —la miro a mi mamá de nuevo que respira con dificultad—. Sácale a Isaac el arma. —NOOO, NO TE PARES. —Miguel se quiere parar por eso Isaac se pone loco moviendo el arma—. QUEDATE AHÍ O TE DISPARO. —Isaac, —La... —me mira super asustado y no se queda quieto, se mueve sin parar—. La estaba... A mamá. —Si, lo sé, pero dame el arma. —No... No puedo. —Si puedes. —pongo la mano arriba de su mano mirándolo fijo—. Dámela Isaac, hazme caso. —Si. —la agarro asintiendo—. No quise... No quise hacerlo. —Tranquilo que no hiciste nada. —me abraza con fuerza y llorando, lo miro a Miguel que le dieron tremenda paliza entre los dos—. Bien, lleven a mamá al auto y la llevan al médico. —Si. —quedo parado delante de Miguel viéndolo fijo. —Hijo vamos. —Ahi voy mami, ahi vo

