Miguel. —Te voy a extrañar mamiiii. —están abrazadas con la mamá y yo incómodo los miro a Cesar y Lucas, no voy a abrazarlos. —Te voy a llamar todos los días. —Si mami, yo también. —alzo la mano despidiéndolos porque se van a su pueblo a pasar las fiestas allá, y cuando Yoha me dijo, no dije nada de nada porque de ir no va, y yo no voy a ir tampoco, mas adelante si, ahora no, las cosas en la ciudad no están como para que me vaya—. Bien, entremos que hace calor. —Menos mal que tienen aire. —hace calor siendo las cuatro de la mañana, cuando salga el sol va a ser el infierno, y como nos quedamos aca me traje otro aire portátil que pasamos a comprar anoche antes de venirnos para aca ya que nos quedamos unos días hasta que Lucas vuelva. —Esperemos la casa no sea tan calurosa. —Ven, —estir

