Capítulo 18

4084 Palabras

El hambre me obligó a despertar. A regañadientes salí de la cama. Esta vez si pude pararme, aunque me tambaleé un poco. Antes de salir de la habitación contemplé a mi Hell, mi dulce Hell, aún dormía profundamente. Sin duda había bebido mucha sangre, pero recordé lo que él me había dicho, que solo bastaba con 40 o 60 ml de sangre para sumirlo en el sueño oscuro cuando llegara el amanecer. Sabía que él iba a dormir hasta que cayera la noche, pero no sabía cuanto había pasado ni que hora era, era imposible saberlo teniendo todas las cortinas cerradas y la casa en penumbras. Iba a tomar un baño, pero aún me sentía un poco mareada. Bajé hasta la cocina y devoré todo lo que encontré en la nevera; perfumadas y dulces manzanas rojas, fresas y tomates –siempre me había gustado comerme los tomate

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR