POV Ella Nunca le tuve miedo al silencio. Hasta hoy. El bar quedó atrás, pero las palabras de Logan siguen adheridas a mi piel como humo. Camino al lado de Noah y, por primera vez desde que salimos, no me atrevo a mirarlo. No porque esté enojada. Porque tengo miedo de lo que voy a ver si lo hago. Él está tenso. Lo siento en la forma en que sostiene mi mano, firme, casi rígida. Como si soltarme fuera una opción que no se permite considerar. —No tienes que cargar con nada de lo que dijo —me dice de pronto, rompiendo el silencio—. Nada. Asiento, aunque no estoy segura de creerlo. Porque Logan no vino a pedir ayuda. Vino a sembrar algo mucho peor: certeza. Van der Meer va a hablar y cuando lo haga, mi nombre va a salir de su boca. Eso no es paranoia. Es lógica. —Noah… —empiezo, pero no

