En honor a David, y como solicitud de perdón y arrepentimiento, Mardeli decidió enfrentar a su padre y tener el bebé del hombre al que muy tarde reconoció que estaba enamorada. No quiso volver a su apartamento. Allí la estaba esperando el hombre del que había salido sin avisarle. Con ayuda de la enfermera logró que la tuvieran internada por unas horas más, además, pidió no revelar su información al hombre con las características que detalló. Tomó un sorbo de agua, se armó de valor y llamó a su padre. Le confesó todo el desastre que hizo y lo que estaba pasando actualmente. Solo una cosa no le mencionó: el bebé en su vientre. El señor Cárlenton le pidió que no llorara, que se quedara donde estaba porque en ese mismo instante tomaría un vuelo hasta donde ella. En efecto, él llegó al p

