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849 Palabras

David se molestó. Pensó que Mardeli lo estaba engañando con su propio hermano. La acusó de saber que estaba vivo y no habérselo dicho. —¡Por eso exigías tanto el divorcio! ¿Verdad? Reclamó cuando la bestia fue a la recámara de arriba para traer alcohol y que sus padres se despertaran. —No seas idiota. Deja de acusarme cuando habías dicho que tu hermano estaba muerto. ¿Cómo iba a saber yo que en realidad no lo estaba? Te juro que pensé que él era tu tío. —¿Por qué estás aquí? —¿Acaso no te contaron tus papás que este hombre sacó a mi hijo de la escuela? ¿Y sabes que hice? Lo seguí hasta aquí. ¿Qué querías? ¡Que me quedara de brazos cruzados mientras su padre fingía estar secuestrado! Pues no, y te informo que yo sí estoy secuestrada aquí. Esta bestia me tiene retenida y no me per

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