145

697 Palabras

Con el chico no hablamos mucho. Solo le agradecía infinitamente por lo que había hecho, no sé en qué momento me confié y me quedé dormida. —¡Luna! ¿Quién es este hijo de su puta madre? De tan cansada que estaba, yo me recosté sin querer en el hombro de ese muchacho, de repente escuché la voz de un alterado y furioso Eduardo. Pensé que estaba soñando. Pero cuando escuché una pelea abrí los ojos para darme cuenta de que era real. —¿Por este maldito es que nos has abandonado? Cuestionó mientras lo tiene en el suelo. —Ahórrate tus berrinches, Eduardo. Gracias a este muchacho que me rescató estoy con vida. Dije. Lanzándome sobre él para que lo dejara ponerse de pie. Eduardo no dijo nada más, pero en su semblante se nota que está muy molesto, él dio la media vuelta y se marchó en si

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR