Alguien alguna vez intentó ignorar su destino, Una noche la ciudad desapareció, en medio de la noche el fuego la devoró, la sangre sobre la tierra se derramó, los soldados, el pueblo, todo se apagó. Los escombros se volvieron cicatrices, del pasado ya solo quedaban matices, porque ni siquiera su recuerdo permaneció. Salimos del bosque al final de la mañana cuando el sol se encontraba cerca de la cima del cielo, habíamos caminado por largas horas para llegar allí. A lo lejos solamente habían granjas y largos caminos, uno de ellos nos llevaría a la ciudad. Me senté sobre un tronco que había sido talado, sintiendo un dolor gigantesco en mis pies, porque mis zapatos no eran los más adecuados para tanto ejercicio. En ese momento Tristán se transformó de vuelta a su forma humana, y Viole

