013.

639 Palabras
La maquina de pelotas lanzaba bolas cada momento, J-Hope había golpeado todas, pero ninguna había salido buena. Todas aterrizaron en zona fuera. — Que se jodan.— Dijo a regañadientes. Apretó el mango del bate, su dentadura dolía de tanto haber apretado los dientes. La bola salió disparada del cañón y Hoseok la recibió, pegándole tan fuerte que una corriente de dolor le recorrió los brazos. Home run. Ese no solía ser su estilo de bateo, pero cuando estaba enojado todo cambiaba. La maquina de quedó sin pelotas, J-Hope dejó caer el bate y empezó a recoger las bolas para cargar el cañón. Cuando levantó la vista, se llevó una sorpresa desde las butacas. Ella estaba ahí. Mirándolo. — Hyosun... ¿Qué haces aquí?— La misma pregunta de hace unos días. Diferente tono. Diferente sentimiento. — Estoy esperando que te vayas. Hyosun se puso de pie lentamente y agarró su bolsa de lona donde tenía todo su equipo. Con pasos lentos bajó los escalones y terminó saltando dentro del terreno. J-Hope seguía serio. La respuesta de ella, fue tranquila, pero lastimó a Hoseok. La sentía distante. Antes, por lo menos sentía esa rivalidad que lo hacía sentir chispas por todo su ser. La amaba como rival. Pero ahora, esa rival ya no estaba. Y todo había sido su culpa. A pesar de que ella lo había "disculpado", él sabía que no. También sabía que sus acciones la habían lastimado y de sentía una basura por eso. Y no era exactamente por lo sentimientos que empezaba a sentir. Su ética de béisbolista estaba por lo suelos. — ¿Te falta mucho?— Preguntó ella. — La verdad es que pensaba quedarme un rato más y...— La miró, ella estaba allí, parada sobre el logo que estaba pintado en el césped justo detrás de home. Nop, no la iba dejar ir.— Y a la mierda.— Tiró las pelotas y se apresuró a acercarse a ella, tomándola de los brazos y recargándola en la lona de protección, sus cuerpos estaban casi pegados. Hysoun lo miraba sorprendía.— Escucha, Jung Hyosun... — ¿Qué haces?— Intentó zafarse, pero él era más fuerte. — Soy hombre, ¿sí?— Empezó. Hyosun lo miraba sin entender.— Y como hombre, por instinto soy un idiota. Estaba celoso por verte con él, estaba celoso por verte de su lado del terreno, estaba celoso porque tu estabas con él y no conmigo. Y lo siento, siento ser un idiota y comportarme como lo hice.— Hoseok la miraba con tanta intensidad, las respiraciones de ella eran pesadas.— Pero también soy béisbolista, un jugador, y como tal fui un completo estúpido. No debí echarte de esa manera, tampoco ignorarte. Te juro que desde que nací, eso ha sido de lo que realmente me arrepiento. Eres mi rival, pero, ¿sabes lo que significa? Yo te admiro, te tengo miedo y tienes mi respeto en el campo. Eres la única persona que considero mi rival y por eso, quiero tu respeto. Y también quiero que estés en la final, porque quiero que me veas jugar. Quiero que veas de lo que soy capaz en el terreno. Hyosun lo miraba sin poder creerlo. Todo aquello había salido de la boca de Jung Hoseok, el capitán de Béisbol, el chico más arrogante de la escuela según ella. Y la había llenado, cada una de aquellas palabras. Lo del chico idiota, fue una buena estrategia, pero lo del béisbolista, fue un estupendo jaque mate. Hoseok sintió un vuelco en su estómago cuando Hyosun abrió su boca, lista para hablar. Y sonrió como nunca al escucharla. — Voy a lanzarte cinco tiros, de los cuales tienes que hacer tres home run. Si lo logras, yo estaré contigo en la final de este viernes.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR