mi mente era un lío, no sabía que pensar o a qué atribuirle esto, ¿el aire?, imposible, ¿un terremoto? demasiado exagerado, entonces por que mi cuarto está en este estado?, revise el cuarto y la chapa esperanzado a qué alguien hubiera tratado de saquear mi cuarto pero al no ver nada de valor se retirará pero por más que revisara la chapa estaba igual que cuando lo deje.
— esto es extraño....
susurré para mí mismo y al final decidí ignorar lo que había pasado y empezar a ordenar mi cuarto, cene, al igual que siempre fui a dormir, el día siguiente llegó, como siempre salí a trabajar pero al volver exactamente lo mismo sucedió, la ropa regada por todo el lugar, mi mochila en el mismo clavo colgando y como era de esperarse mis cobertores botados en las mismas esquinas, todo esto se repitió durante seis días mas......
XXX
una semana había pasado y por ende el día de paga había llegado, no era mucho solo 200 dólares a la semana, eso me alcanzaba para vivir y darme uno que otro lujo, feliz fui al banco para retirar lo que había laborado durante una semana en efectivo, salí de mi casa pues hoy era el día de mi descanso pero cuando llegue me quede de pie en mi puerta esperando que esta vez no se repitiera lo mismo que paso en estos últimos seis días pero al abrir mi puerta me di cuenta que no era así, al parecer no importa cuánto tiempo tarde, ya sea horas, minutos o segundos siempre y cuando cierre esa puerta y después la abra mis cosas estarán regadas.
— y si hecho agua bendita?.
ese pensamiento paso por mi cabeza pero rápidamente negué pues no era un demonio o algo así, con un suspiro de derrota fui a ordenar nuevamente mis cosas que aunque eran pocas al final de cuentas era fatigador, las horas pasaron, las nueve de la noche había dado, tras terminar de ordenar me sente en una silla que me había regalado una vecina, saque mi celular, abrí f*******:, empecé a leer y ver las nuevas publicaciones de mis amigos nada interesante realmente.
— creo que debería dormir, mañana me toca trabajar....
como si le hablara a alguien termine por tomar mi decisión, me puse de pie tendi mi "cama" y me dispuse a dormir.
XXX
frío eso era lo que sentía, aunque estuviera tapado con mi cobertor aún sentía frío, abrí los ojos y hay fue cuando note que la ventana estaba abierta.
— que extraño, juro que la cerré....
con dudas me puse de pie, me dirigí a la ventana para poder cerrarla y así lo hice pero en cuanto me di la vuelta pude verla, una chica de facciones tristes, cabello n***o con ropa algo vieja, pestañe dos veces y justo como llegó de la misma manera se fue.
— he de estar cansado.
me excuse tratando de buscarle una explicación a lo que había visto, me recosté y volví a dormir para mañana hacer exactamente lo mismo, despertar y me dirigí nuevamente al trabajo, al llegar saludé como siempre al personal que hay laboraba, nuevamente recibí mi arma y radio.
XXX
— es hora de ir a comer....
me moví del lugar donde siempre estaba para dirigirme a los vestidores he ir por mi comida, llegue la tome y fui a una mesa para poder iniciar mis alimentos, justo en ese momento alguien se sentó en la silla que estaba enfrente de mi.
- puedo ocupar esté asiento?.
alce mi mirada logrando ver a un joven de aspecto delgado, uniforme n***o eso daba entender que era del área de cocina o cocteles.
— claro...
respondió sin más y el ocupó el lugar faltante.
- ángel cierto?.
— he?, ho sí claro, ese es mi nombre y el tuyo?.
- Jonathan, soy de coctelería.
— entiendo....
sin muchas palabrería mi comida siguió.
- y dime, eres muy reservado cierto?.
— he?, por qué lo dices?.
- bueno no hablas con muchas personas.
— eso no tiene nada que ver con mi actitud, simplemente hago mi trabajo...
el joven suspiró.
- sabes siempre me diste curiosidad.
— curiosidad?.
- así es, siempre te vemos de pie cuidado el lugar pero nunca hablas con nadie eso
es . . . curioso.
— lo es?.
- así es, aunque quería saber, últimamente algo te preocupa cierto?.
entre cerré los ojos mirándolo.
— como sabes eso?.
- amigo eres como un libro abierto, casi todo el restaurante pudo notar que estabas preocupado o decaído.
supiste pesadamente.
— tan obvio soy? . . . bueno he tenido unos problemas en casa y no sé cómo resolverlos.
- problemas?.
yo asentí.
- que tipos de problemas.
cuando el dijo esas palabras mentiria si dijera que no dude en contactarselo, no sabía cómo reaccionaria, ¿me tomaría como un loco?, ¿me creería? o me daría una ¿respuesta?, como sea guardando este problema no ganaría nada así que tras pensarlo un momento decidí contarle lo que pasaba.
XXX
20 minutos pasaron y le había terminado de contar la historia, el me miró con ojos acomplejados
- entiendo, y has pensado en la posibilidad de que alguien se pudiera meter a tu cuarto?.
— si, pero siempre encuentro la cosas de la misma manera además de que sólo bastan segundos para que todo pase.
- sin duda es un caso interesante, puedo ir a tu casa?.
me le quede mirando con una expresión algo asombrada pero a la vez dudosa.
- calma no haré nada malo, solo quiero comprobar algo por mi mismo.
metiendo un bocado de comida a mi boca empecé a pensarlo, no perdería nada si lo llevará ya que en mi casa tengo pocas cosas en si creo que lo que más tiene valor vendría siendo . . . una silla...
— bien, puedes ir hoy?.
accediendo a su idea Jonathan asintió en señal de aceptar mi horario, pasaron horas y mi turno junto al de Jonathan había terminado, como siempre entregué mi arma y radio, tras una despedida de parte del gerente me pude marchar del lugar pero justo cuando iba a tomar mi micro recordé algo.
— cierto tengo que esperarlo....
com algo de molestia me quedé de pie en la parada de micro bus.
- perdón que tardara, el gerente no me quería dejar ir.
negué para luego empezar a caminar el me siguió y así inicio nuestro trayecto de dos horas y media.
XXX,
- no pensé que vivieras tan lejos....
— te parece lejos?, supongo que estoy acostumbrado....
Jonathan me miró raro.
- acostumbrado?, amigo vives de polo a polo, no sé cómo puedes llegar temprano al trabajo.
— levantandome temprano?.
- con que eres comediante.....
el trato de bromear sim embargo no logré captar la broma y solo saque mis llaves, empecé a abrir las puerta, quitando el seguro y al final girando de la perilla.
— cómo lo supuse ...
observando mi cuarto hecho un lío Jonathan también empezó a prestarle atención, miraba cada rincón del cuarto y después me miró a mi.
- me mencionaste que si ordenas todo y después sales, ciertas la puerta para segundos después abrirla nuevamente el lugar estará cómo está ahora?.
— correcto...
- bien veamos si es cierto.
como si de su casa se trata Jonathan entro y empezó a ordenar todo, tras 30 minutos el ya había acabado.
- bien veamos su dices la verdad.
saliendo del cuanto cerro la puerta de mi habitación para segundos después volverla a abrir y darse cuenta que el lugar estaba justo como lo habíamos encontrado.
- esto es increíble....
— lo es?.
- claro que lo es.
— por qué? si para mí esto es molesto.
el me miró y después sonrió.
- oye si no recuerdo mal también me comentaste que ayer creíste ver a una chica cierto?.
yo solo asentí y en cuanto lo hice el me sujeto de los hombros con una sonrisa.
- dime ángel
un silencio se extendió por el cuarto durante segundos.
- crees en los fantasmas?.....