CATORCE REED No tenía ni idea de qué demonios estaba pasando, pero fuera lo que fuera... lo estaba disfrutando mucho. Nunca había visto a Rowyn tan nerviosa o ansiosa. O usando esa ropa. Sus pantalones de lino eran bajos y sueltos, pero su blusa blanca no, y era muy probable que sólo estuviera tratando de volverme loco. La conocía de toda la vida, y ni una sola vez se había peinado así. Claro, era posible que de repente decidiera preocuparse por el primer día de clase, o que quisiera vestirse para Mabon, pero eso no había sucedido, nunca, en casi diecisiete años. Su energía estaba alocada, y estaría totalmente mintiendo si dijera que no me moría por saber qué pasaría si la presionaba para que me diera una explicación. Honestamente, me rendí a que me viera como soy ahora, en vez de

