VEINTITRÉS REED El primer mes del año escolar siempre era... extrañamente normal. Esa particular contradicción encajaba porque la forma en que las cosas solían ser, eran así: Voy a clases, un tipo me llama marica en voz baja, le digo que se vaya a la mierda, y me echan de la clase. Recordé vívidamente la primera vez que casi maldecía en clase en el quinto grado. Este chico, Richie, no dejaba pasar la oportunidad de comentar como me quedaba a dormir con Rose y Rowyn. Pasó de que él y sus amigos pensaban que era genial porque nunca habían hablado con una chica de verdad antes, a decidir que yo debía ser una chica, a que finalmente sólo me debían gustar los chicos, lo que me llevó a suponer que estaban muy confundidos sobre la homosexualidad y la fluidez de género. Un mundo completament

