CAPÍTULO 12 Punto de vista de Liam Llevé a Isa a casa poco antes de las dos. Me quedé parado frente a su edificio unos segundos más de lo necesario, como si pudiera estirar el momento. En el camino de regreso, no dejaba de repasar en mi mente la forma en que se reía, no dejé de pensar en lo mucho que me gustó su risa. Esa forma despreocupada en la que se reía de mis chistes malos… Dios, esa risa. No dejé de pensar en cómo me miraba cuando pensanba que no me daba cuenta, o ese leve fruncir el ceño cuando no entendía algo del menú. Qué ridículamente encantadora es. Poco después, ya estaba de vuelta en casa. Helena cuidó de Noah durante mi ausencia. Mi pequeño ya dormía profundamente, así que tuve un rato de silencio solo pa

