Sara Cuando llegamos a casa, mi cabeza va a estallar y no me siento muy bien. Alejandro se da cuenta y toma mi rostro entre sus manos, inspeccionandolo yo me alejo un poco y suspiro. Sé que es un buen hombre, pero apenas y si nos conocemos. No voy a mentir y decir que no lo quiero cerca porque mueve cada fibra de mi cuerpo, pero aún hay tantas cosas que aún no conoce de mí y sé que si las llegara a conocer, se podría alejar. Él me sonríe y se sienta frente a mí. —¿En qué piensas? Yo suspiro y lo miro a los ojos. —En tantas cosas que han pasado. Sabes que esto no será lo único que Arturo piensa hacer, ¿cierto? Sé que no se va a quedar con los brazos cruzados y tenemos que adelantarnos a lo que él planee. —Realmente no termino de entender qué es lo que quiere ese tipo contigo. Tiene u

