Abrí mis ojos de repente y lo primero que vino a mi mente fue lo que sucedió anoche, amanecí de la misma manera que nos quedamos dormidos anoche, miré la hora del reloj de la mesita de noche, que hay detras del gran cuerpo de Adam, 5:30am, me queda media hora para dormir. Cerré mis ojos tratando de conciliar sueño, pero no me permitía dormir la emoción de ser la novia de Adam. Lo mire y dormía plácidamente, sus espesas y largas pestañas hacen juego con sus cejas pobladas, su nariz perfectamente pequeña, su boca rosada y carnosa, su tono de piel ligeramente bronceada por el sol, su suerpo increíblemente marcado, llegue hasta v que se hace antes de su pantalón de pijama, donde comienza la sabana a cubrirnos del frío, volví mi vista a su cara y lo encontré mirándome, cerré los ojos inmediata

